San José, esposo de la Virgen María y padre terrenal de Jesús,
es venerado por su humildad, fe y dedicación a la Sagrada Familia.
Novena a San José
Comencemos, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
ORACIÓN INICIAL
Se dice al comienzo de la devoción de cada día
San José, yo, indigno hijo tuyo te saludo.
Tu eres el protector e intercesor de todos los que
te aman y te veneran.
Sabes que tengo una confianza especial en ti y
que, después de Jesús y María,
Yo pongo toda mi esperanza de salvación en ti,
porque eres especialmente poderoso con Dios y
nunca abandonas a tus siervos.
Por lo tanto, te invoco humildemente y te encomiendo a
todos mis seres queridos y todo lo que me
pertenece, a tu intercesión.
Te ruego, por tu amor a Jesús y a María, que no me abandones durante la vida
y que me ayudes en la hora de mi muerte.
Glorioso San José,
esposo casto de la Virgen Inmaculada,
obtén para mí una mente pura, humilde,
caritativa y una perfecta resignación a la
divina voluntad.
Sé mi guía, mi padre, y mi modelo de vida para que yo pueda merecer el morir como lo hiciste
Tú, en los brazos de Jesús y de María.
Amado San José, fiel seguidor de Jesucristo,
Te elevo mi corazón para implorar tu poderosa
intercesión y obtener del divino corazón de Jesús
todas las gracias necesarias para mi bienestar
espiritual y temporal; particularmente
la gracia de una muerte feliz, y la gracia especial
que ahora imploro: *(Mencione su intención).*
Guardián del Verbo Encarnado,
Me siento confiado de que tus oraciones
A mi favor, serán escuchadas ante el
trono de Dios.
Amen.
NOVENA: ORACIÓN FINAL
Se dice al final de la devoción de cada día
Recuerda, el más puro esposo de María
siempre Virgen, mi amoroso protector, San José,
que nadie ha recurrido a tu protección ni le ha
pedido ayuda sin obtener alivio;
Confiando, por lo tanto, en tu bondad,
Vengo ante ti y te imploro humildemente no
desprecies mis peticiones,
padre adoptivo del Redentor,
recíbelas amablemente.
Amen.
Día 1: San José como padre adoptivo
Agradezco a Dios por tu privilegio de que tú fuiste
elegido por Dios para ser el padre adoptivo de
su hijo divino.
Como muestra de tu propia gratitud a Dios,
por este tu mayor privilegio,
obtén para mi la gracia de un amor màs devoto
para Jesucristo, mi Dios y mi Salvador.
Ayúdame a servirle con amor abnegado y devoción:
que tuviste en esta tierra con él.
Concédeme que, a través de tu intercesión con Jesús,
tu hijo adoptivo,
Pueda alcanzar el grado de santidad
que Dios ha destinado para mi, y salvar mi alma.
Día 2: San José como esposo de María
Agradezco a Dios por tu privilegio
de ser el esposo casto de María.
Como muestra de tu gratitud a Dios,
obtén para mi la gracia de amar a Jesús
con todo mi corazón, como tú lo hiciste,
y amar a María con la ternura
y lealtad con la que la amabas.
Día 3: San José, especialmente elegido por Dios
Agradezco a Dios por haberte hecho a ti,
el hombre elegido especialmente por él.
Como muestra de tu gratitud a Dios,
obtén para mi la gracia de imitar tus virtudes
para que yo también pueda ser agradable
al corazón de Dios.
Ayúdame a entregarme enteramente a su servicio
y a la realización de su Santa voluntad,
para que un día pueda llegar al cielo
y estar eternamente Unidos a Dios como tú.
Día 4: San José, siervo fiel de Dios
Agradezco a Dios por tu privilegio
de ser el siervo fiel de él.
Como muestra de tu gratitud a Dios,
obtén para mi la gracia de
ser un siervo fiel del Padre como tú.
Ayúdame a compartir, como tú lo hiciste,
la obediencia perfecta de Jesús,
que no vino a hacer su voluntad,
sino la voluntad de su padre;
confiar en la Providencia de Dios,
sabiendo que, si hago su voluntad,
Él proveerá para todas mis necesidades
de alma y cuerpo;
estar tranquilos en mis pruebas
y dejarlo todo a nuestro Señor
para liberarme de todo
como le agrade hacerlo.
Y ayúdame a imitar tu generosidad,
porque no puede haber mayor recompensa
aquí en la tierra que la alegría y el honor
de ser un siervo fiel de Dios.
Día 5: San José, Patrón de la Iglesia
Agradezco a Dios por tu privilegio
de ser el patrón de la Iglesia.
Como muestra de tu gratitud a Dios,
obtén para míla gracia
a vivir siempre como un miembro digno
de esta Iglesia,
para que a través de ella pueda salvar mi alma.
Bendice a los sacerdotes, a los religiosos,
y laicos de la Iglesia Católica,
que puedan crecer en el amor
y la fidelidad de Dios en su servicio.
Protege a la Iglesia de toda la maldad de nuestros días,
y de la persecución de sus enemigos.
¡A través de su poderosa intercesión
que la iglesia logre con éxito su misión
en este mundo,
la gloria de Dios y la salvación de las almas!
Día 6: San José, Cabeza de la Sagrada Familia
Agradezco a Dios por tu privilegio
de vivir como cabeza de la Sagrada Familia.
Como muestra de tu propia gratitud a Dios,
obtén la bendición de Dios
sobre mi propia Familia.
Haz de nuestro hogar el Reino de Jesús y María-
un Reino de paz, de gozo y de amor.
Día 7: San José, carpintero
Agradezco a Dios por tu privilegio
de poder trabajar lado a lado con Jesús
en la carpintería de Nazaret.
Como muestra de tu gratitud a Dios,
obtén para mí la gracia
de respetar la dignidad del trabajo
y siempre estar contento con la posición en la vida,
por màs humilde
que sea en la que puede complacer
a la Divina Providencia.
Enséñame a trabajar para Dios y con Dios
en el espíritu de humildad y oración,
como lo hiciste,
para que pueda ofrecer mi trabajo en unión
con el sacrificio de Jesús en la Misa
como reparación de mis pecados,
y obtener un gran mérito para el Cielo.
Día 8: San José, ejemplo de sufrimiento
Agradezco a Dios por tu privilegio
de ser capaz de sufrir por Jesús y María.
Como muestra de tu gratitud a Dios,
obtén para mi la gracia de
soportar pacientemente mi sufrimiento
por amor a ellos.
Concédeme que yo pueda unir los sufrimientos,
las obras y las decepciones de la vida
con el sacrificio de Jesús en la Santa Misa.
Día 9: San José, patrón de una Muerte Santa
Agradezco a Dios por tu privilegio
de poder morir en los brazos de Jesús y María.
Como muestra de tu gratitud a Dios,
obtén para mí la gracia de una muerte santa.
Ayúdame a estar cada día en preparación
para la muerte.
Que pueda yo también aceptar la muerte
en el espíritu de resignación a
la Santa voluntad de Dios,
y morir, como tú lo hiciste,
en los brazos de Jesús,
fortalecido por el Santo Viàtico,
y en los brazos de María,
con el Rosario en mi mano
y el nombre de María en mis labios!
¡San José, ruega por nosotros!
Recemos un Padre Nuestro… un Ave María… y un Gloria…
About the Author
This prayer is shared by Karelyn Briceño, a professional writer and coach dedicated to spreading the Catholic faith to Spanish speakers. Her mission is to inspire, uplift, and deepen faith, hope, and love in Christ.


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